Casablanca, un clásico del cine (y de la pizza)

Es la pizzería en la que el Crítico solía comer de pibe. Por unos años le perdió un poco el rastro, pero ahora con el asunto del blog se le ocurrió volver un par de veces. Y se encontró con que todo estaba en el mismo sitio en donde lo había dejado. "Parece ser que el destino se desarrolla".


Casablanca es a la ciudad lo que Casablanca es al cine: un clásico. Fundada en 1989 en un pequeño local frente al Teatro Argentino, supo ser cita obligada luego de cada función. Hoy, emplazada en un sitio más amplio y a varias cuadras del Teatro, sigue siendo una buena opción para comer pizza a la piedra en un ambiente familiar y tranquilo.

También ofrecen pastas y algunos platos mediterráneos (y de vez en cuando suelen largar algún guisito). Aunque no hay dudas de que su fuerte es la pizza. Para darse cuenta basta con ojear la carta: tiene más de ¡Cien variedades! Si, leíste bien. Son tantas que tuvieron que ponerle números para identificarlas. ¡Mozo! ¡Marche una ciento veintisiete grande, media ciento catorce con media noventa, y una Imperial de litro! Igual, quedate tranquilo, las tienen bien ordenaditas en el menú. No sea cosa que ante el primer titubeo se le ocurra a alguno en la mesa pedir bife de chorizo para todos.

Las pizzas las elaboran a la vista y las cocinan en un gran horno de ladrillos calentado a gas. Sentarse lejos de las ventanas una noche de calor no es la mejor opción, ya que al no haber aire acondicionado la cena puede tornarse muy calurosa. Por suerte, la Imperial sale tan helada que no le sube la espumita (para desgracia de Carlos Argentino).

Volviendo al asunto de las pizzas. La masa es bien rica en sabor… y parece que en cloruro de sodio también, porque se siente bastante salada. Tiene el aspecto típico de la pizza a la piedra platense: bordes bajitos y dorados, y piso algo tostado. Aclaración Nº 1: bajito no es lo mismo que finito como un papel, dorado no significa negro, y algo tostado no es quemado. Aclaración Nº 2: si bien tiene algo de piso, la masa no es de las más crocantes. Vendría a ser un punto intermedio entre gomosa y crujiente.

Utilizan una mozzarella muy particular. Bien consistente, compacta y rica. Y como lleva la salsa arriba y no abajo, se amalgama con la masa haciéndose aún más firme. El resto de los ingredientes está muy bien. Al igual que la salsa, hecha con tomates triturados y poco condimento (como debe ser).

Casablanca es un emprendimiento familiar atendido por sus dueños. Tal vez por eso la calidad de la pizza permanezca inalterable con el paso de los años. Te puede gustar o no gustar, como todo. Pero es indiscutible el hecho de que, luego de casi treinta años, siguen vendiendo la misma pizza que en los comienzos. La misma masa, la misma mozzarella, la misma salsa. Vayas cuando vayas, en Casablanca sabés con lo que te vas a encontrar. Y esa previsibilidad, a algunos, nos encanta.

Fecha de visita: enero/2017

Precio: elevado ($ 185 la napolitana)
Suggerimenti: si vas a pedir para llevar, tené en cuenta que en la caja la masa se pone bastante gomosa y la mozzarella, al enfriarse un poco, se endurece. Así y todo sigue siendo muy rica. Y si pensabas pedirte una muza, te recomiendo la 103 ("Doble mozzarella").
Lo que le gustó al Crítico: volver a comer en Casablanca después de varios años y que la pizza siga siendo exactamente la misma. Si, si... ¡La mousse de chocolate casera también le gustó!
Lo que no le gustó al Crítico: las sillas de mimbre, que son bastante incómodas. Y la falta de aire acondicionado en verano.







ACERCA DE CASABLANCA:
Dirección: 55 N° 688 (e/ 8 y 9)
Tel: 221 422-4443 | 422-4445
Horarios: martes a domingos de 20 a 00 hs.

2 comentarios:

  1. Casablanca la mejor de la plata!!!! Tienen buenas pastas tambien.

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  2. La mejor pizza que comí en La Plata fue en Casa Blanca cuando estaba en calle 9, la de ahora es una más.

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